I. ¿Qué propone el nuevo marco legal?
Objetivo central: Reemplazar el Decreto Ley No. 35 de 1966 por una legislación en el uso del agua moderna, coherente y consensuada que promueva la gestión integrada del recurso hídrico.
Principios clave:
- Reconocimiento del agua como recurso estratégico, limitado y vulnerable.
- Integración de normas dispersas (Código Sanitario, Ley General del Ambiente, etc.) en un solo instrumento legal.
- Coordinación interinstitucional entre actores públicos y privados.
- Planificación territorial del uso del agua, considerando todos sus usos: humano, agropecuario, industrial, energético y ambiental.
- Alineación con tratados internacionales y principios constitucionales del Régimen Ecológico.
- Participación ciudadana y transparencia en la toma de decisiones.
Motivación urgente:
- Crisis hídrica creciente: contaminación, sobreexplotación de acuíferos, inundaciones, inequidad en el acceso.
- Fragmentación institucional y ausencia de valoración económica del agua.
- Necesidad de aplicar instrumentos como “quien contamina paga”, tarifas diferenciadas, incentivos para el ahorro y sanciones efectivas.
II. ¿Cómo afecta esta propuesta al sector porcino?
El sector porcino, como parte de la agroindustria, se encuentra en una posición crítica pero también estratégica frente a esta transformación legal.

🔴 Problemas actuales
- Contaminación de fuentes hídricas por heces y aguas servidas mal manejadas (ej. caso del río La Villa).
- Falta de regulación específica sobre el uso del agua en granjas porcinas (consumo animal, limpieza, enfriamiento, manejo de desechos).
- Ausencia de protocolos obligatorios para el tratamiento de aguas residuales porcinas.
- Conflictos por el uso del agua entre productores, comunidades y empresas hidroeléctricas, sin mecanismos de conciliación.
- Rechazo social y restricciones sanitarias por impactos ambientales negativos.
III. Soluciones y oportunidades con el nuevo marco legal
🌿 Enfoque técnico y ético
- Gestión racional del agua en granjas: planificación del uso, eficiencia, reciclaje, tratamiento.
- Incentivos para tecnologías limpias: biodigestores, sistemas de reutilización, filtros naturales.
- Normas claras para el uso agropecuario del agua, evitando sanciones y promoviendo buenas prácticas.
- Instrumentos económicos: tarifas diferenciadas, cargos por contaminación, estímulos por buenas prácticas.
- Educación ambiental y asistencia técnica para productores porcinos.
- Participación ciudadana: voz en la planificación hídrica local, defensa de necesidades productivas y compromiso con el entorno.
- Fortalecimiento institucional: fiscalización, acompañamiento técnico, apoyo a la adaptación normativa.

IV. Recomendaciones ampliadas para educadores, promotores y líderes comunitarios
Objetivo: Traducir el nuevo marco legal en acciones concretas, replicables y éticas que fortalezcan el sector porcino y la gestión hídrica comunitaria.
Protocolos de bioseguridad hídrica
1. Manejo responsable de heces y aguas servidas porcinas
- Implementar sistemas de recolección y tratamiento de excretas (biodigestores, compostaje, lagunas de oxidación).
- Separar aguas grises y negras para facilitar su tratamiento.
- Evitar descargas directas en cuerpos de agua, incluso en temporadas de lluvia.
2. Limpieza eficiente de instalaciones
- Usar sistemas de lavado por presión controlada para reducir el consumo de agua.
- Incorporar detergentes biodegradables y protocolos de limpieza por zonas.
- Capacitar al personal en prácticas de higiene que minimicen el desperdicio hídrico.
3. Reciclaje y uso racional del agua
- Reutilizar agua tratada para limpieza de pisos, riego de áreas verdes o enfriamiento.
- Instalar medidores de consumo para monitorear y ajustar el uso diario.
- Promover el uso de techos recolectores de agua lluvia con filtrado básico.

Formación y sensibilización
1. Integración del enfoque hídrico en cursos para tutores, auxiliares y cuidadores
- Incluir módulos sobre legislación hídrica, impacto ambiental y buenas prácticas.
- Usar estudios de caso locales (como el río La Villa) para generar conciencia.
- Enseñar a leer etiquetas de productos de limpieza y evaluar tecnologías de tratamiento.
2. Uso de ejemplos reales y soluciones replicables
- Mostrar granjas que han implementado biodigestores, filtros naturales o reciclaje de agua.
- Documentar procesos con fotos, videos y testimonios para facilitar la réplica.
- Crear fichas comparativas entre prácticas tradicionales y sostenibles.
3. Campañas educativas sobre agua, salud pública y bienestar animal
- Diseñar materiales visuales que expliquen cómo la contaminación hídrica afecta la salud humana y animal.
- Promover el concepto de “granjas cuidadoras del agua” como modelo ético.
- Incluir mensajes sobre el valor económico del agua y el principio “quien contamina paga”.

Alianzas estratégicas
1. Con autoridades ambientales
- Solicitar acompañamiento técnico para adaptar granjas a la nueva normativa.
- Participar en mesas de trabajo interinstitucionales sobre gestión hídrica.
- Proponer incentivos para productores que implementen tecnologías limpias.
2. Con comunidades rurales
- Organizar jornadas de limpieza de ríos y quebradas cercanas a granjas.
- Crear comités de cuenca con participación de productores, vecinos y líderes locales.
- Promover acuerdos comunitarios sobre uso equitativo del agua.
3. Con otros sectores productivos
- Coordinar el uso del agua con productores agrícolas, hidroeléctricas y ganaderos.
- Compartir experiencias exitosas de gestión integrada del agua.
- Impulsar redes de intercambio técnico entre sectores.
Adaptación de modelos internacionales

1. Gestión hídrica sostenible aplicada a la porcicultura ética
- Estudiar modelos de países como Colombia, Costa Rica o Alemania en tratamiento de aguas porcinas.
- Adaptar tecnologías como humedales artificiales, biofiltros o digestores anaerobios.
- Evaluar la viabilidad económica y cultural de cada modelo antes de implementarlo.
2. Protocolos replicables con validación científica y enfoque local
- Validar prácticas con universidades, centros de investigación o técnicos especializados.
- Traducir protocolos técnicos a lenguaje accesible para productores y auxiliares.
- Crear versiones ilustradas para comunidades con baja alfabetización técnica.
Participación activa
1. Representación del sector porcino en espacios de consulta pública
- Preparar propuestas claras, éticas y basadas en evidencia para defender las necesidades del sector.
- Promover la figura del “productor consciente del agua” como agente de cambio.
- Participar en audiencias, foros y mesas de diálogo sobre la nueva ley.
2. Propuestas sostenibles y éticas
- Sugerir tarifas diferenciadas para pequeños productores que implementen buenas prácticas.
- Proponer incentivos por reciclaje, ahorro y tratamiento de aguas.
- Defender el acceso equitativo al agua como derecho y responsabilidad compartida.
3. Fomento de la transparencia y el compromiso comunitario
- Publicar informes sobre consumo, tratamiento y mejoras en las granjas.
- Invitar a la comunidad a conocer las instalaciones y procesos sostenibles.
- Promover auditorías participativas y mecanismos de rendición de cuentas.
V. Conclusión 📜
La actualización de la Ley General de Aguas es una oportunidad histórica para transformar la relación entre producción y naturaleza.
El sector porcino puede dejar de ser visto como un problema ambiental y convertirse en un aliado estratégico del bienestar animal, la salud pública y la sostenibilidad si adopta prácticas responsables, participa en la planificación hídrica y se compromete con su entorno.
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